Lo que voy a escribir a continuación me surge tras la visita al blog de mi amigo Rafael. En él habla de un libro de Miguel Delibes, "El Camino", y lo ilustra con una foto de un camino o pequeña carretera castellana que se parece a miles de caminos y carreteras que cruzan nuestro pais. Nada más verla se me ha venido a la mente mi última excursión en bicicleta, realizada el pasado verano, donde un grupo de buenos amigos, "la banda del Tigre" (algún día os contaré por qué se llama así), hicimos el Camino de Santiago . Durante esta ruta, que atraviesa todo el norte de España, tuve la oportunidad de recorrer parte de las provincias castellanas de Burgos, Palencia y León, que yo no conocía, y pude experimentar una sensación bastante especial que me hizo entender, modestamente, ese espíritu castellano, sobrio y austero, tan característico en la obra de D. Miguel Delibes.
Aunque pedaleaba en grupo, son muchos los momentos de silencio, incluso horas, en los que nadie habla, solo pedaleas, y eso hace que pienses. Pasas horas pensando, haces repaso de muchas cosas, pero también reflexionas y eso es un ejercicio que recomiendo a todo el mundo. Normalmente vivimos muy deprisa y no nos paramos a pensar porque, sencillamente, no tenemos tiempo. Ese tiempo es el que yo he encontrado en mis "escapadas" anuales en bicicleta. En algunas ocasiones el paisaje hace que te quedes extasiado en su contemplación, y es entonces cuando más te acuerdas de personas con las que te gustaría compartir esos momentos, en otras ocasiones piensas en problemas que tienes o has tenido y en sus posibles soluciones, otras, en cambio, dejas que tu mente vagabundee por donde ella quiera.
Alguien puede pensar ¿y dónde queda el esfuerzo y el sacrificio de pedalear, o es que todo es placentero? Tengo que deciros que "sarna con gusto no pica". Es cierto que en muchas ocasiones hay que salvar un duro puerto, o una zona que requiere mayor concentración, pero suele ser en esos momentos donde encuentras el apoyo del grupo. Por suerte, mis compañeros y yo formamos un equipo que nada tiene que ver con la competición. En este grupo prevalece el espíritu de convivencia ante el de competición. Por eso, en los momentos más duros ya se encargan tus compañeros de ir dándote conversación y ánimos para continuar.
En definitiva, os recomiendo un paseo por Castilla, o por cualquier otro sitio, siempre que vayas bien acompañado... y te permita pensar.
