A los pocos días de nacer, mis padres me llevaron a vivir a un lugar que ha marcado mi vida, un lugar donde viven la mayoría de mis recuerdos de infancia y juventud: "el cortijo" en Higuera de Calatrava.
Y allí, vivía una persona que siempre ha formado parte de esos recuerdos: María.
Cuando mis hermanos, primos y demás familia hablamos de María, siempre lo hacemos con un respeto y cariño propio de una persona a la que hemos querido mucho. Porque María siempre nos ha dado ese cariño, ese respeto y ese amor que ahora tanto añoramos. Ella ha sido de esas personas que forman parte de tu historia de una manera callada, sincera, sin protagonismos innecesarios, siempre estaba ahí pero nunca estaba en medio, ella era imprescindible pero nunca entrometida...en cierto modo le encuentro mucho paralelismo con mi propia madre, eran dos mujeres sin las cuales esas dos familias no hubiesen funcionado, eran calladas, tranquilas, sufridoras, siempre estaban dispuestas a ayudar a los suyos, siempre ponían su felicidad después de la de los suyos...
María, siempre te recordaremos como lo que has sido, una gran mujer, y dándote las gracias por todo lo que nos has dado.
Siempre María.