Antoñito, Antonio José, Antonio...la evolución de un nombre como si de una metamorfosis se tratara.
Yo lo conocí cuando todavía no me conocía a mí mismo. Mi madrina, mi hermana mayor, me lo presentó como la persona con la que compartiría su vida.
Y así fue. Han sido 50 años juntos, más el "chorreón" del noviazgo.
Mi relación con Antonio es la misma que con mi hermana, ya que mi memoria nace en la época en que ellos se conocieron, y desde entonces siempre han estado juntos. Yo no concibo estar con Loly sin estar con Antonio. Excursiones, viajes, celebraciones, ...todo lo hemos hecho juntos.
Ahora empieza una nueva etapa para mi hermana, en realidad para toda la familia, porque Antonio no era solo mi cuñado, la relación con la familia Cerezo es algo más que una relación de "familia política".
Desde antes de nacer yo, nuestras familias ya se conocían. Los patriarcas Virgilio y Bartolomé ya eran amigos antes de que sus hijos empezaran a "casarse a pares". A partir de ahí ya se estableció, como he dicho antes, una relación que iba más allá de lo puramente formal. Para mí, Inés y Bartolomé nunca fueron los suegros de mis hermanos, sino unos familiares con los que compartía todos los momentos importantes de la vida: bodas, bautizos, comuniones, cumpleaños, viajes, vacaciones,...y Navidades. Las personas con las que celebras todas las Nochebuenas, Día de Navidad y Nocheviejas no pueden ser la "familia política" de tus hermanos...son tu familia.
No, Antonio no es solo mi cuñado, él es una parte de mi hermana y, como ella, me enseñó, cuidó, motivó y me sirvió de modelo en muchas situaciones en mi vida. Es cierto que jamás seré lo ordenado, meticuloso o disciplinado que es Antonio, pero gran parte de "culpa" de que yo tenga un poco de orden, disciplina o meticulosidad en mi vida se lo debo a él (sin contar con la forma de comerme las galletas con la leche).
Antonio, todos te echaremos de menos, pero también estamos seguros de que, como tú siempre nos has demostrado, hay que vivir y ser positivos, con ese espíritu con el que tú siempre has afrontado las adversidades que se te han presentado a lo largo de tu vida. Seguiremos haciendo excursiones, de esas que a ti te encantaba programar con precisión, seguiremos aprendiendo, con la curiosidad e interés que tú siempre has mostrado por todo... en definitiva, seguiremos viviendo e intentando saborear la vida como tú siempre lo hiciste.
Gracias por todo Antonio.
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ResponderEliminarQué suerte de familia tenemos. Qué suerte que no sean dos mis familias sino una, que mis dos parejas de abuelos hayan sido amigos y que todos mis tíos y primos hayan estado en el mismo "equipo".
ResponderEliminarUn texto precioso y emocionante.
Buenos días, es una suerte para mi haberle conocido aunque sea por los pelos....pero siempre voy a saber de quien habláis!¡
ResponderEliminarPara mi, que he tenido la suerte de pertenecer a esas "dos" familias, y de ser la hermana pequeña de Antonio, y la cuñada? Es todo un orgullo que escribas esas palabras tan emocionantes y tan reales. Gracias.
ResponderEliminarQue bonitas tus palabras José Carlos, es cierto siempre compartiendo nochebuenas...Lo vamos a echar mucho de menos.
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